Una de las partes más importantes de su trabajo es comunicarse con las personas que lo buscan para obtener orientación. Exactamente cómo hacer esto de manera efectiva es un gran desafío que todos los CIO enfrentan todos los días. Lo mejor de vivir y trabajar en el siglo XXI es que tenemos varias formas diferentes de realizar esta tarea: correo electrónico, llamadas telefónicas, mensajes de texto y presentaciones. De todas estas técnicas diferentes, hacer una presentación es la técnica que se ha demostrado que es la más efectiva.

Lo que estamos haciendo mal

Seamos realistas: hablar en público es difícil de hacer. Si quieres hacerlo bien, ¡es aún más difícil! Como CIOS, la habilidad de entregar un discurso de manera efectiva a una audiencia es una habilidad crítica. Un buen discurso puede comunicar claramente una idea complicada a un grupo grande de personas y también puede motivar a ese grupo a tomar medidas. La capacidad de hacer esto y hacerlo bien es una habilidad que todo CIO debe tener.

El problema con el que nos encontramos a menudo es que cuando hacemos picos cometemos errores. Estos errores pueden disminuir la efectividad de nuestro discurso. Uno de los errores más evidentes ocurre cuando hablamos demasiado rápido. La razón por la que lo hacemos es simplemente porque estamos nerviosos cuando estamos hablando. Esto nos hace acelerar y lo que sucede entonces es que se vuelve más difícil para nuestra audiencia seguir lo que intentamos decirles.

Usted pensaría que con el nivel de ansiedad que puede causar un discurso, no tendríamos problemas para enfocarnos en el proceso de pronunciar nuestro discurso. Sin embargo, resulta que uno de los grandes problemas que enfrentamos muchos de nosotros es que, si bien estamos dando un discurso, podemos permitirnos distraernos. Las distracciones pueden tomar muchas formas diferentes, como que las personas se unan o abandonen su discurso mientras habla, que los miembros de su audiencia trabajen en computadoras portátiles o celulares, y cuando los miembros de su audiencia conversan entre ellos.

Cómo podemos ser mejores

Si todos podemos estar de acuerdo en que dar un discurso es una tarea difícil y desafiante, entonces la siguiente pregunta que tendremos que abordar es cómo podemos mejorar en esta habilidad de importancia crítica. La buena noticia es que no es tan difícil de hacer. El primer paso es que tenemos que ser conscientes de cómo damos speches. Podemos hacerlo grabándonos en video y luego viéndonos y tomando notas. Alternativamente, podemos reclutar personas de confianza para que nos vean hablar y brindarnos sugerencias sobre cómo podemos mejorar.

Para aumentar nuestra capacidad de ser entendidos por nuestra audiencia, necesitamos tomarnos un momento y entender cómo se interpretan nuestras palabras. En un nivel fundamental, necesitamos reducir la velocidad en la forma en que hablamos para que nuestras audiencias puedan absorber lo que les decimos de una manera sencilla de lograr esto, es insertando más pausas en nuestro discurso. Simplemente detenerse por un momento le permite recuperar el aliento y le permite a su audiencia digerir lo que ya les ha dicho.

Si realmente desea convertirse en un orador público mejor, entonces tendrá que tomarse el tiempo para buscar capacitación. Sí, siempre puede encontrar un entrenador que esté dispuesto a trabajar con usted personalmente. Sin embargo, lo que realmente quieres hacer es tener la oportunidad de hablar ante las personas de manera regular para que puedas pulir tus habilidades. Una excelente manera de hacerlo es buscar y encontrar su club local de Toastmasters. Esta es una organización que se reúne para permitir que sus miembros practiquen sus habilidades para hablar en público. Echale un vistazo.

Qué significa todo esto para ti

Los CIO tienen ideas importantes y necesitan que su departamento de TI respalde sus planes. Aunque hay muchas maneras diferentes de hacer esto, se ha encontrado que los discursos son los más efectivos. El desafío es que dar un discurso de manera efectiva es una habilidad que muchos de nosotros no tenemos.

Uno de los mayores desafíos que tenemos es que debido a que nos ponemos nerviosos cuando hablamos, tendemos a hablar demasiado rápido. Para ayudarnos a reducir la velocidad, debemos aprender cómo insertar pausas en nuestras voces para que podamos recuperar el aliento y los oídos puedan absorber nuestras palabras. Tómese el tiempo para grabar en video su próximo discurso o haga que un colega de confianza tome notas y le haga saber qué cambios necesita hacer. Finalmente, tienes un club local de Toastmasters que deberías visitar para encontrar una manera de practicar dando discursos frente a una audiencia real.

Para tener éxito, necesitamos encontrar formas de inspirar y motivar a las personas que trabajan para nosotros. Ser capaz de ofrecer un discurso público poderoso y efectivo es una excelente manera de lograr esto. Comprender lo importante que es esto es el primer paso para ser mejor en hacerlo. ¡Tómese el tiempo para estudiar cómo da discursos hoy y luego dé el primer paso para mejorar sus habilidades para hablar!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here